DOMINGO 13 DE DICIEMBRE REFLEXIÓN EVANGÉLICA
A. Evangelio

Tercer domingo de Adviento
13 de diciembre 2026
Jn 1, 6-8 19,28
Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. Y este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron donde él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: ¿Quién eres tú? El confesó, y no negó; confesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías? El dijo: No lo soy. ¿Eres tú el profeta? Respondió: No. Entonces le dijeron: ¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo? Dijo él: Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: ¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta? Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia. Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
B. Pasajes paralelos

Evangelio de Mateo
17, 10-13
Los discípulos le preguntaron: ¿Por qué dicen los maestros de la Ley que Elías ha de venir primero? Contestó Jesús: «Bien es cierto que Elías ha de venir para reordenar todas las cosas. Pero créanme: ya vino Elías y no lo reconocieron, sino que lo trataron como se les antojó. Y así también harán sufrir al Hijo del Hombre. Entonces los discípulos comprendieron que Jesús se refería a Juan el Bautista.

Evangelio de Lucas
3, 4-6
Esto ya estaba escrito en el libro del profeta Isaías: Oigan ese grito en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos. Las quebradas serán rellenadas y los montes y cerros allanados. Lo torcido será enderezado, y serán suavizadas las asperezas de los caminos. Todo mortal entonces verá la salvación de Dios.

Evangleio de Juan
1, 31-34
Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel. Y Juan dio testimonio diciendo: He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo." Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.
C. Iluminación desde el Antiguo Testamento

Isaías 35, 1-6
Que se alegren el desierto y la tierra seca, que con flores se alegre la pradera. Que se llene de flores como junquillos, que salte y cante de contenta, pues le han regalado el esplendor del Líbano y el brillo del Carmelo y del Sarón. Ellos a su vez verán el esplendor de Yavé, todo el brillo de nuestro Dios. Robustezcan las manos débiles y afirmen las rodillas que se doblan. Díganles a los que están asustados: Calma, no tengan miedo, porque ya viene su Dios a vengarse, a darles a ellos su merecido; él mismo viene a salvarlos a ustedes. Entonces los ojos de los ciegos se despegarán, y los oídos de los sordos se abrirán, los cojos saltarán como cabritos y la lengua de los mudos gritará de alegría. Porque en el desierto brotarán chorros de agua, que correrán como ríos por la superficie.

Baruc 5, 1-9
Jerusalén, quítate tu vestido de duelo y desdicha y vístete para siempre con el esplendor de la gloria de Dios. Reviste cual un manto la justicia de Dios, ponte como corona la gloria del Eterno; porque Dios mostrará tu grandeza a todo lo que hay bajo el cielo. Dios te llamará para siempre: Paz en la justicia y gloria en el temor de Dios.»Levántante, Jerusalén, ponte en lo alto, mira al oriente y ve a tus hijos reunidos del oriente al poniente por la voz del Santo, felices porque Dios se acordó de ellos. Salieron a pie escoltados por los enemigos, pero Dios te los devuelve, traídos con gloria, como hijos de rey. Porque Dios ha ordenado que todo cerro elevado y toda cuesta interminable sean rebajados, y rellenados los valles hasta aplanar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios. Hasta los bosques y todo árbol oloroso les darán sombra por orden de Dios. Porque él guiará a Israel en la alegría y a la luz de su gloria, escoltándolos con su misericordia y justicia.

Isaias 52, 7-10
Qué bien venidos, por los montes, los pasos del que trae buenas noticias, que anuncia la paz, que trae la felicidad, que anuncia la salvación, y que dice a Sión: «¡Ya reina tu Dios! Escucha, tus centinelas alzan la voz y juntos gritan jubilosos, por lo que han visto con sus propios ojos: ¡Yavé regresando a Sión!
Griten de alegría, ruinas de Jerusalén, porque Yavé se ha compadecido de su pueblo y ha rescatado a Jerusalén.Yavé, el Santo, se ha arremangado su brazo a la vista de las naciones, y han visto, hasta los extremos del mundo, la salvación de nuestro Dios.
D. Contexto cultural en los tiempos de Jesús

En el siglo I, la tierra de Israel estaba sometida al poder del Imperio romano. Roma ejercía el control político y militar, mientras que las autoridades locales administraban buena parte de la vida cotidiana.
Esto generaba tensión entre la población judía, porque muchos esperaban que Dios liberara a Israel. La vida judía estaba profundamente marcada por la Ley de Moisés, el templo, las fiestas religiosas, la oración, las normas alimentarias y las prácticas de purificación.
En este contexto, el bautismo que Juan realizaba en el Jordán tenía un fuerte significado simbólico: expresaba arrepentimiento y preparación ante la acción de Dios.
E. Preguntas para Reflexionar

1. ¿Qué significa para mí hoy “preparar el camino del Señor”?
2. ¿Estoy realmente dispuesto a dejar que Dios transforme mi vida?
3. ¿Qué obstáculos encuentro actualmente para acercarme más a Dios?
4. ¿Qué lugar ocupa la Palabra de Dios en mis decisiones cotidianas?
5. ¿Permito que Dios ilumine aquellas áreas de mi vida que prefiero mantener ocultas?



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