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DOMINGO 11 DE OCTUBRE REFLEXIÓN EVANGÉLICA

  • Admin
  • hace 1 día
  • 5 min de lectura

A. Evangelio


XXVIII Domingo del tiempo ordinario

Mt 22, 1-14

11 de octubre 2026


Jesús les habló otra vez en parábolas, diciendo:El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: "Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas".Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: "El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren". Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. "Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?". El otro permaneció callado. Entonces el rey dijo a los guardias: "Atenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes".Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos.



B. Pasajes paralelos



Evangelio de Lucas

14, 15-24


Habiendo oído esto, uno de los comensales le dijo: ¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios! El le respondió: Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos; a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados: "Venid, que ya está todo preparado."Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: "He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses."Y otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses." Otro dijo: "Me he casado, y por eso no puedo ir." Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, airado el dueño de la casa, dijo a su siervo: "Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, y ciegos y cojos." Dijo el siervo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitio."Dijo el señor al siervo: "Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa." Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena.



Evangelio de Mateo

9, 10-13


Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: ¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?Jesús los oyó y dijo: No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.



Evangelio de Marcos

2, 15-17


Jesús estuvo comiendo en la casa de Leví, y algunos cobradores de impuestos y pecadores estaban sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos; en realidad eran un buen número. Pero también seguían a Jesús maestros de la Ley del grupo de los fariseos y, al verlo sentado a la misma mesa con pecadores y cobradores de impuestos, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto? ¡Está comiendo con publicanos y pecadores! Jesús los oyó y les dijo:  No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.



C. Iluminación desde el Antiguo Testamento


Ezequiel16, 8-14


Entonces pasé cerca de ti y te vi; era el tiempo de los amores, eché sobre ti mi manto, cubrí tu desnudez y te hice un juramento. Hice una alianza contigo, palabra de Yavé, y tu pasaste a ser mía. Te bañé con agua, lavé tu sangre y te perfumé con aceite.Te vestí con

ropajes bordados, con calzado de cuero fino, puse en tu cabeza un

velo de lino y de seda, te adorné con joyas, puse brazaletes en tus

muñecas, un collar en tu cuello, un anillo en tu nariz, aros en tus

orejas, y para tu cabeza una espléndida diadema.Tus joyas eran de

oro y plata, tus vestidos de lino fino, hechos con telas preciosas

todas bordadas. Te alimentabas de harina fina, de miel y de aceite,

y quedaste magnífica: un día fuiste la reina. Tu belleza se hizo

célebre entre las naciones: era una belleza perfecta gracias a mi

esplendor que derramaba sobre ti -palabra de Yavé.


Exodo 24, 3-8


Moisés bajó del monte y contó al pueblo todas estas palabras de Yavé y todas sus leyes. Contestaron de una sola voz: Nosotros cumpliremos con todo lo que Yavé ha dicho. Y Moisés escribió todas las palabras de Yavé.Al despuntar el día, Moisés levantó un altar al pie del monte y, al lado del altar, doce piedras por las doce tribus de Israel. Luego mandó algunos jóvenes para que ofrecieran víctimas consumidas por el fuego y sacrificaran novillos como sacrificios de comunión.Moisés tomó la mitad de la sangre y la echó en vasijas; con la otra mitad roció el altar. Después tomó el libro de la Alianza y lo leyó en presencia del pueblo. Respondieron: Obedeceremos a Yavé y haremos todo lo que él pide.Entonces Moisés tomó la sangre con la que roció el pueblo, diciendo: Esta es la sangre de la Alianza que Yavé ha hecho con ustedes, conforme a todos estos compromisos.


Proverbios 9, 1-6


La Sabiduría construyó su casa, levantó sus siete columnas. Mató a sus animales y preparó sus vinos, ya había puesto su mesa. Ordenó pregonar por medio de sus sirvientes, desde las alturas de la ciudad alta:¡Dense una vuelta por aquí, ustedes que no saben!" A los que no piensan en nada les dice: "¡Vengan a comer mi pan y a beber mi vino que he preparado!" "¡Dejen a un lado su locura y vivirán, anden por los caminos de la verdad!"


D. Contexto cultural en los tiempos de Jesús


En la cultura judía de la época de Jesús, una boda no era un evento privado como suele ser hoy; era una celebración comunitaria que podía durar varios días.

• La boda unía no solo a dos personas, sino también a dos familias.

• Era un momento de alegría, abundancia y bendición de Dios.

• El banquete expresaba honor, comunión y pertenencia.

Por eso Jesús utiliza la imagen de una boda del hijo de un rey: sus oyentes entendían que se trataba de una invitación extraordinaria, un honor que nadie debería despreciar.


E. Preguntas para Reflexionar


  1. Reconozco que Dios me está invitando constantemente a vivir en comunión con Él?

  1. ¿Qué cosas ocupan mi tiempo y mi atención que pueden hacerme olvidar la invitación de Dios?


  1. ¿Cuáles son las “excusas” que a veces pongo para no responder al Señor?


  1. ¿Acepto la presencia de Dios como un regalo o la veo como una obligación?


  1. ¿Qué significa para mí sentarme a la mesa de Dios?

  1. ¿Vivo mi fe como una celebración de amor y encuentro con Dios?

  1. ¿Soy capaz de compartir la alegría del Evangelio con otros?


  1. ¿A quiénes estoy llamado a invitar y acoger en mi vida?


  1. ¿Hay momentos en los que rechazo la voz de Dios porque prefiero mis propios planes?




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