DOMINGO 22 DE FEBRERO REFLEXIÓN EVANGÉLICA
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A. Evangelio

Primer domingo de Cuaresma
22 de febrero 2026
Mt 4, 1-11
El Espíritu condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo,y después de estar sin comer cuarenta días y cuarenta noches, al final sintió hambre.Entonces se le acercó el tentador y le dijo: Si eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan. Pero Jesús le respondió: Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Después el diablo lo llevó a la Ciudad Santa y lo puso en la parte más alta de la muralla del Templo.Y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues la Escritura dice: Dios dará ordenes a sus ángeles y te llevarán en sus manos para que tus pies no tropiecen en piedra alguna.» Jesús replicó: Dice también la Escritura: No tentarás al Señor tu Dios. A continuación lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todas las naciones del mundo con todas sus grandezas y maravillas.Y le dijo: Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras.» Jesús le dijo: «Aléjate, Satanás, porque dice la Escritura: Adorarás al Señor tu Dios, y a El solo servirás. Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles a servirle.
B. Pasajes paralelos

Evangelio de Marcos
1, 12-13
A continuación, el Espíritu le empuja al desierto, y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales del campo y los ángeles le servían.

Eangelio de Lucas
4, 1-13
Jesús volvió de las orillas del Jordán lleno del Espíritu Santo y se dejó guiar por el Espíritu a través del desierto,donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. En todo ese tiempo no comió nada, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan. Jesús le contestó: Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan. Lo llevó después el diablo a un lugar más alto, le mostró en un instante todas las naciones del mundo y le dijo: «Te daré poder sobre estos pueblos, y sus riquezas serán tuyas, porque me las han entregado a mí y yo las doy a quien quiero. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo. Jesús le replicó: La Escritura dice: Adorarás al Señor tu Dios y a él sólo servirás. A continuación el diablo lo llevó a Jerusalén, y lo puso en la muralla más alta del Templo, diciéndole: Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues dice la Escritura: Dios ordenará a sus ángeles que te protejan; y también: Ellos te llevarán en sus manos, para que tu pie no tropiece en ninguna piedra.» Jesús le replicó: «También dice la Escritura: No tentarás al Señor, tu Dios. Al ver el diablo que había agotado todas las formas de tentación, se alejó de Jesús, a la espera de otra oportunidad.
C. Iluminación desde el Antiguo Testamento

Isaías 40,3
Una voz clama: “En el desierto, abrid camino a Yahvéh, trazad en la estepa una calzada a nuestro Dios”

Deuteronomio 8,3
Te humilló, te hizo pasar hambre, te dio a comer el maná que ni tú ni tus padres habías conocido para mostrarte que el hombre no solo de pan, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de
Yahvéh.

Deuteronomio 6,13
A Yahvéh tu Dios temerás, a él le servirás, por su nombre jurarás.
D. Contexto cultural en los tiempos de Jesús

Para el pueblo de Israel, el Desierto era lugar donde Dios pone a prueba a su Pueblo durante 40 años al salir de Egipto en búsqueda de la Tierra Prometida.
Es un espacio estéril que se convierte en un crisol para limpiar y moldear el carácter, preparando para una nueva etapa como la entrada a la Tierra Prometida.
A pesar de ser un lugar de desolación, es donde Dios se revela de manera íntima como cuando llamó a Moisés en Monte Horeb.
E. Preguntas para reflexionar

1. ¿Has experimentado alguna vez momentos de “desierto”?
2. Recuerda que pueden ser momentos de prueba, de purificación o encuentro con Dios.
3. ¿Qué han significado para tí?
4. ¿Cuándo Dios permite en tu vida algún sufrimiento, una aflicción o incluso alguna incertidumbre, te preguntas para qué?
5. ¿Confío en que Dios hace justicia, incluso cuando no la veo de inmediato?
6. ¿Cómo reacciono ante el sufrimiento propio y el de los demás?
7. ¿Veo el dolor como castigo o creo que es un medio por el cuál Dios quiere purificarme, acercarme más a él?



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