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DOMINGO 15 DE FEBRERO REFLEXIÓN EVANGÉLICA

  • Admin
  • hace 14 horas
  • 6 Min. de lectura

A. Evangelio


6º Domingo del tiempo ordinario

15 de febrero 2026

Mt 5, 17-37


No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para llevar a la forma perfecta. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice. Por tanto, el que ignore el último de esos mandamientos y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. En cambio el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los Cielos. Yo se lo digo: si no hay en ustedes algo mucho más perfecto que lo de los Fariseos, o de los maestros de la Ley, ustedes no pueden entrar en el Reino de los Cielos. Ustedes han escuchado lo que se dijo a sus antepasados: No matarás; el homicida tendrá que enfrentarse a un juicio. Pero yo les digo: Si uno se enoja con su hermano, es cosa que merece juicio. El que ha insultado a su hermano, merece ser llevado ante el Tribunal Supremo; si lo ha tratado de renegado de la fe, merece ser arrojado al fuego del infierno. Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda en el altar, y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda ante el altar, y vete antes a hacer las paces con tu hermano; después vuelve y presenta tu ofrenda. Trata de llegar a un acuerdo con tu adversario mientras van todavía de camino al juicio. ¿O prefieres que te entregue al juez, y el juez a los guardias que te encerrarán en la cárcel? En verdad te digo: no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo.Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo: Quien mira a una mujer con malos deseos, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho te está haciendo caer, sácatelo y tíralo lejos; porque más te conviene perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te lleva al pecado, córtala y aléjala de ti; porque es mejor que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. También se dijo: El que se divorcie de su mujer, debe darle un certificado de divorcio. Pero yo les digo: Si un hombre se divorcia de su mujer, a no ser por motivo de infidelidad, es como mandarla a cometer adulterio: el hombre que se case con la mujer divorciada, cometerá adulterio. Ustedes han oído lo que se dijo a sus antepasados: No jurarás en falso, y cumplirás lo que has jurado al Señor. Pero yo les digo: ¡No juren! No juren por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, que es la tarima de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey.Tampoco jures por tu propia cabeza, pues no puedes hacer blanco o negro ni uno solo de tus cabellos. Digan sí cuando es sí, y no cuando es no; cualquier otra cosa que se le añada, viene del demonio.




B. Pasajes paralelos



Evangelio de Marcos

10, 17-22


Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios. Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre. El hombre le contestó: Maestro, todo eso lo he practicado desde muy joven. Jesús fijó su mirada en él, le tomó cariño y le dijo: Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme. Al oír esto se desanimó totalmente, pues era un hombre muy rico, y se fue triste.



Evangelio de Mateo

19, 16-22


Un hombre joven se le acercó y le dijo: Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para conseguir la vida eterna? Jesús contestó: ¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos. El joven dijo: ¿Cuáles? Jesús respondió: No matar, no cometer adulterio, no hurtar, no levantar falso testimonio, honrar al padre y a la madre y amar al prójimo como a sí mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado, ¿qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, vende todo lo que posees y reparte el dinero entre los pobres, para que tengas un tesoro en el Cielo. Después ven y sígueme.» Cuando el joven oyó esta respuesta, se marchó triste, porque era un gran terrateniente.



Evangelio de Marcos

7, 6-13


Jesús les contestó: ¡Qué bien salvan ustedes las apariencias! Con justa razón profetizó de ustedes Isaías cuando escribía: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me rinden de nada sirve; las doctrinas que enseñan no son más que mandatos de hombres. Ustedes descuidan el mandamiento de Dios por aferrarse a tradiciones de hombres. Y Jesús añadió: «Ustedes dejan tranquilamente a un lado el mandato de Dios para imponer su propia tradición. Así, por ejemplo, Moisés dijo: Cumple tus deberes con tu padre y con tu madre, y también: El que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte. En cambio, según ustedes, alguien puede decir a su padre o a su madre: Lo que podías esperar de mí es "consagrado", ya lo tengo reservado para el Templo. Y ustedes ya no dejan que esa persona ayude a sus padres. De este modo anulan la Palabra de Dios con una tradición que se transmiten, pero que es de ustedes. Y ustedes hacen además otras muchas cosas parecidas a éstas.



C. Iluminación desde el Antiguo Testamento



Salmo 19, 8-11


La ley del Señor es perfecta, es remedio para el alma, toda declaración del Señor es cierta y da al sencillo la sabiduría. Las ordenanzas del Señor son rectas y para el corazón son alegría. Los mandamientos del Señor son claros y son luz para los ojos. El temor del Señor es un diamante, que dura para siempre; los juicios del Señor son verdad, y todos por igual se verifican. Son más preciosos que el oro, valen más que montones de oro fino; más que la miel es su dulzura, más que las gotas del panal.


Exodo 20, 13


No mates.





Levitico 19,12


No jurarán en falso por mi Nombre porque esto sería deshonrar el nombre de tu Dios. ¡Yo soy Yavé!





D. Contexto cultural en los tiempos de Jesús



Palestina estaba bajo dominio romano, con gobernadores como Poncio Pilato. Había tensiones entre los judíos y los romanos, y también entre distintos grupos judíos:

• Fariseos: Observancia estricta de la Ley y tradiciones orales.

• Saduceos: Aristocracia, centrados en el Templo, rechazaban tradiciones orales.

• Escribas: Expertos en la Ley, interpretaban y enseñaban normas.

• Pueblo común: Agricultores, pescadores, artesanos; muchos vivían en pobreza.

Había impuestos altos y ocupación militar, lo que generaba resentimiento social. Existía la expectativa del Mesías y del Reino de Dios, asociado a justicia, liberación y paz. Jesús introduce un nuevo entendimiento del Reino: no solo liberación política, sino transformación del corazón y relaciones humanas. La gente esperaba milagros y justicia externa, pero Jesús prioriza la ética interior y la relación con Dios.



E. Preguntas para Reflexionar



  1. ¿Qué significa para mí que Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle plenitud?


  1. ¿En qué áreas de mi vida busco cumplir la Ley “por fuera” y no desde el corazón?


  1. ¿Cómo puedo hacer que mi fe se refleje en acciones concretas y en la intención de mis decisiones


  1. ¿Hay resentimientos o conflictos que necesito reconciliar con otros?


  1. ¿Cómo puedo transformar mi enojo en comprensión y perdón?


  1. ¿Qué significa “dejar el altar y reconciliarse primero con el hermano” en mi vida diaria

















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