DOMINGO 03 DE MAYO REFLEXIÓN EVANGÉLICA
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A. Evangelio

5º Domingo de Pascua
03 de mayo 2026
Jn 14,1-12
No se turben; crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde yo voy, ustedes ya conocen el camino. Entonces Tomás le dijo: Señor, nosotros no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino? Jesús contestó: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto. Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta. Jesús le respondió: Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanme en esto, o si no, créanlo por las obras mismas. En verdad les digo: El que crea en mí, hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores.
B. Pasajes paralelos

Evangelio de Juan
10, 7-9
Jesús, pues, tomó de nuevo la palabra: En verdad les digo que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido eran ladrones y malhechores, y las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta: el que entre por mí estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará alimento.

Evangelio de Mateo
6, 25-34
Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves? ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede añadir algo a su estatura? Y ¿por qué se preocupan tanto por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, y no trabajan ni tejen. Pero yo les digo que ni Salomón, con todo su lujo, se pudo vestir como una de ellas. Y si Dios viste así el pasto del campo, que hoy brota y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Qué poca fe tienen! No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos? o ¿qué beberemos? o ¿tendremos ropas para vestirnos? Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que necesitan todo eso. Por lo tanto, busquen primero el Reino y la Justicia de Dios, y se les darán también todas esas cosas. No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.
C. Iluminación desde el Antiguo Testamento

Éxodo 33, 18-23
Moisés dijo a Yavé:«Por favor, déjame ver tu Gloria. Y El le contestó: Toda mi bondad va a pasar delante de ti, y yo mismo pronunciaré ante ti el Nombre de Yavé. Pues tengo piedad de quien quiero, y doy mi preferencia a quien la quiero dar. Y agregó Yavé: «Pero mi cara no la podrás ver, porque no puede verme el hombre y seguir viviendo. Mira este lugar junto a mí. Te vas a quedar de pie sobre la roca y, al pasar mi Gloria, te pondré en el hueco de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Después sacaré mi mano y tú entonces verás mis espaldas; pero mi cara no se puede ver.

Sabiduria 9, 16-17
Si nos cuesta conocer las cosas terrestres, y descubrir lo que está al alcance de la mano, ¿quién podrá comprender lo que está en los cielos? ¿Y quién podrá conocer tus intenciones, si tu no les has dado primero la Sabiduría, o no le has enviado de lo alto tu Espíritu Santo?

Levitico 26, 11-12
Que los cielos y la tierra escuchen y recuerden lo que acabo de decir; te puse delante la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia. Ama a Yavé, escucha su voz, uniéndote a él, para que vivas y se prolonguen tus días, mientras habites en la tierra que Yavé juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob.
D. Contexto cultural en los tiempos de Jesús

El pueblo esperaba un Mesías que: Restaurara el reino de Israel. Derrotara a los romanos. Trajera prosperidad visible
Jesús redefine todo: El “camino” no es político, sino espiritual. El acceso a Dios no es nacional, sino universal. La “vida” no es solo terrenal, sino eterna.
En la tradición judía: Nadie podía ver a Dios directamente (ver Éxodo 33)
Cuando Jesús dice:
“Quien me ha visto a mí ha visto al Padre” Está haciendo una afirmación radical y escandalosa para su contexto.
En tiempos de Jesús, el acceso a Dios pasaba por: la Ley. el Templo, la identidad del pueblo de Israel.
Jesus es el camino, es el revela al Padre y el que ofrece la vida.
E. Preguntas para Reflexionar

Qué “caminos” estoy siguiendo en mi vida (éxito, seguridad, control, comodidad)?
¿En qué momentos dejo de ver a Jesús como el centro de mis decisiones?
¿Qué significaría concretamente hoy seguir su camino?
¿Qué verdades guían mi vida: las del mundo, mis emociones, o el Evangelio?
¿Hay áreas donde evito la verdad por comodidad o miedo?
¿Dónde estoy buscando vida y plenitud?
¿Eso realmente me da paz duradera o solo satisfacción momentánea?



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